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11/08/2017

Voluntariado con animales

Los que tenemos niños sabemos que los meses de verano pueden hacérseles muy largos si no les damos algo interesante que hacer. En estos tiempos de tecnología y redes sociales puede que a algunos les cueste salir al exterior o realizar alguna actividad. ¿Puede, tal vez, que no hayan encontrado algo que realmente les motive?

 

Los que tenemos niños sabemos que los meses de verano pueden hacérseles muy largos si no les damos algo interesante que hacer.

En estos tiempos de tecnología y redes sociales puede que a algunos les cueste salir al exterior o realizar alguna actividad. ¿Puede, tal vez, que no hayan encontrado algo que realmente les motive?

A la mayoría de niños y jóvenes suele gustarle los animales. Algunos conviven durante el año con mascotas en casa, otros no disfrutan todavía de la compañía de un animal. Unos prefieren los perros, otros adoran los gatos, pero la mayoría no se muestran indiferentes ante la presencia de un amigo de cuatro patas.

 

¿Y si probamos a convertir este amor por los animales en una actividad solidaria?

En nuestro país existen miles de fundaciones, refugios y asociaciones protectoras de animales domésticos que necesitan la ayuda de todos nosotros. 

Muchos perros y gatos viven todo el año en jaulas sin la compañía de nadie y sin acceso a un solo paseo en mucho tiempo.

En las protectoras faltan personas que saquen a pasear a los perros enjaulados, voluntarios que ayuden en la limpieza de las instalaciones, en la socialización de felinos jóvenes, en el tratamiento de miedos de algunos perros y un largo etcétera de actividades que no se pueden hacer todos los días porque los trabajadores simplemente no dan más de sí.

Son muchas las asociaciones que reciben gratamente el trabajo voluntario de ciudadanos que dedican parte de su tiempo a ayudar a los peludos más desfavorecidos.

Por supuesto es necesario que los menores vayan acompañados de un adulto, pero, ¿qué mejor que compartir con los peques esta gran experiencia?

 

¿Qué recibes a cambio?

Amor, mucho amor.

La recompensa por sacar a pasear un perro o cepillar un gato abandonado va a ser su mirada agradecida que va a quedar grabada en tu mente toda la vida. Puede que te cueste un poco ganarte la confianza de un animal que ha sido abandonado, pero en cuanto lo consigas, recibirás una gran dosis de amor incondicional.

Los peques de la casa van a ganar en autoestima, van a aprender a ser más generosos y ayudar a los demás, y a cuidar de los otros de forma totalmente altruista.

Una gran lección que van a recordar para siempre.