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19/06/2017

¡SOS! Un parásito en mi mascota

Una de las cosas que más preocupan a los dueños de animales de compañía es la presencia de parásitos. Sabemos que lo ideal es realizar una desparasitación externa e interna de nuestras mascotas de forma periódica durante todo el año para evitar encontrar huéspedes indeseables en nuestros amigos peludos. Sin embargo, es posible que en algún momento de la vida del animal nos despistemos en la prevención y lleguemos tarde.

Una de las cosas que más preocupan a los dueños de animales de compañía es la presencia de parásitos.

Sabemos que lo ideal es realizar una desparasitación externa e interna de nuestras mascotas de forma periódica durante todo el año para evitar encontrar huéspedes indeseables en nuestros amigos peludos. Sin embargo, es posible que en algún momento de la vida del animal nos despistemos en la prevención y lleguemos tarde.

Así, puede que un día acariciando a nuestra mascota encontremos una garrapata adherida a su piel o bien veamos alguna pulga correteando por su barriga. Incluso podemos llegar a ver algún gusano en sus heces. ¿Qué es lo que debemos hacer entonces?

 

Garrapatas

Podemos encontrarlas ancladas en la piel alimentándose de sangre de nuestra mascota. En este momento probablemente estarán hinchadas por su contenido en sangre y su carga de huevos. También las podemos ver caminando sobre el pelo de su huésped.

Cuando detectemos una garrapata debemos eliminarla cuanto antes. Para ello, es recomendable utilizar unas pinzas que nos servirán para agarrarlas de la parte más próxima a la piel de nuestra mascota en caso de que esté bien adherida. Debemos arrancarla con mucho cuidado de no romper su órgano bucal que podría quedar inserido en el punto de anclaje. Tras su extracción debemos desinfectar la zona con cuidado y eliminar la garrapata de forma segura evitando que pueda escapar o que nos pueda llegar a picar.

Debemos repasar todo el cuerpo del animal buscando otros posibles huéspedes para proceder también a su eliminación.

Una vez extraídas las garrapatas, debemos asegurarnos que desaparecen de nuestra vida aplicando a nuestra mascota un antiparasitario adecuado.

Es importante acordarnos que las garrapatas pueden transmitir enfermedades graves, así que, ante la duda, consulta con tu veterinario.

 

Pulgas

Las pulgas nunca vienen solas. Podemos estar seguros que si vemos una pulga correteando por la piel de nuestra mascota es que habrá muchas más escondiéndose de nuestra mirada.

Por esta razón es que cazar pulgas es un trabajo sin mucho sentido. Por más que dediquemos tiempo a su captura, nunca llegaremos a eliminarlas del todo.

Los baños con champús antiparasitarios pueden ser de ayuda, pero no haremos nada hasta que no administremos un antiparasitario adecuado a nuestra mascota, a sus compañeros de vida ya sean gatos o perros y realicemos trabajo de limpieza en su entorno.

Recuerda que las pulgas son portadoras de parásitos internos, por lo que es recomendable realizar un tratamiento adecuado a tu amigo peludo, aunque lo hubieras hecho anteriormente.

 

Gusanos intestinales

Aunque con menos frecuencia, es posible que un día descubramos que nuestro animal de compañía ha defecado o vomitado un gusano. Los podremos ver claramente en su forma adulta como un gusano blanquecino redondeado de varios centímetros de largo (si se trata de nematodos) o en forma de una pequeña estructura blanquecina en forma de grano de arroz alrededor de su ano o en el sitio donde descansa (si se trata de proglotis de cestodos).

En ambos casos debemos acudir a nuestro veterinario para que nos recomiende el tratamiento antiparasitario más adecuado y su pauta de administración y debemos limpiar con cuidado todas las zonas que hayan podido contaminarse para evitar reinfecciones.

 

Recuerda que para evitar disgustos lo mejor es realizar un control preventivo de parásitos externos e internos durante todo el año a todas las mascotas del hogar.