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13/09/2017

SERESTO: ¿ES ADECUADO DARLE COMIDA HÚMEDA A TU PERRO?

¿Comida húmeda o comida seca? ¿Pienso o lata? Son las dudas que a menudo llegan a la consulta veterinaria sobre qué alimentación es más adecuada para nuestra mascota. Es un tema en el que los profesionales parecen no llegar a un consenso, por lo que existen diferentes versiones según el veterinario que consultes. 

Sin embargo, lo que es cierto y común en todas las opciones son las bases de la alimentación y la nutrición canina: sea como sea, la alimentación animal debe cumplir unos estándares de nutrientes para que la mascota esté sana.

Trataremos aquí de aclarar algunos conceptos básicos que te ayuden a tomar decisiones sobre la alimentación más adecuada para tu animal de compañía, pero recuerda siempre que será tu veterinario quien te podrá asesorar de la forma más específica posible.

 

Comida seca o pienso para tu mascota

El pienso son las croquetas secas que llevan, a priori, una mezcla equilibrada de todos los nutrientes que necesita tu mascota. Los encontramos en supermercados, tiendas especializadas y centros veterinarios, con unos rangos de precios distintos.

Aunque a nuestros ojos puedan parecer todos iguales, lo cierto es que la calidad es muy variable según la marca y su gama. Así, podemos encontrar alimento seco fabricado con ingredientes de baja calidad que aporte una pobre nutrición a tu mascota a pesar de que su sabor le parezca excepcional y alimentos de alta gama fabricados a partir de ingredientes frescos de alto valor nutricional que realmente proporcionen una dieta ideal para tu mascota. Por ello debes fijarte en los valores nutricionales que indica el envase y elegir aquél que se adapta mejor a las necesidades de tu perro.

En términos generales se acepta que la comida seca obliga a los perros a masticar, acción que ayuda a mantener los dientes en buen estado y a empezar la digestión con buen pie.

Sin embargo, todos conocemos algún perro que literalmente engulle las croquetas y estos beneficios desaparecen.

 

Comida húmeda o enlatada para tu mascota

Como sucede con la comida seca, la comida húmeda envasada en lata puede tener calidades bien distintas. Desde las fabricadas a base de subproductos alimenticios a las que se añaden grandes cantidades de aditivos, hasta las dietas de prescripción que puede recomendarte tu veterinario para tratar una enfermedad concreta de tu animal de compañía, pasando por un gran abanico de productos fabricados con más o menos rigor nutricional.

 

Se recomienda que no sean la base de la dieta de ninguna mascota exceptuando las que, por prescripción veterinaria, no pueden comer dieta seca. Pueden combinarse con el pienso seco y ofrecérselas a nuestra mascota como “premio”. Debemos elegir las que garanticen una composición equilibrada y una fuente de ingredientes de alta calidad, comprobando, en todos los casos la adecuada tolerancia de nuestro animal a éstos.

 

¿Y puedo darle comida casera?

La eterna duda. Si una mascota puede comer comida casera es probablemente el punto que más controversia y discusiones genera la alimentación canina. Son muchos los propietarios de perros que le dan algo de comida hecha en casa a sus compañeros de cuatro patas escudados por argumentos como la cara de pena que les pone su fiel compañero, que “toda la vida se les ha dado restos de comida a los perros”, o que debe ser aburrido comer siempre lo mismo.

 

Por norma general debemos ofrecer sólo aquellos ingredientes que formarían parte de una dieta canina equilibrada: carne, verduras y cereales, alimentos sin procesar –sin salsas, dulces, frituras y condimentos- y en cantidades prudentes que no alteren el equilibrio nutricional. Si no se siguen esas pautas, es posible que nuestra mascota sufra intoxicaciones, obstrucciones, vómitos o diarreas, entre otros problemas digestivos.

 

Existe la posibilidad de basar la dieta de un perro exclusivamente en ingredientes frescos de consumo humano, pero es obligatorio consultar con un especialista veterinario la proporción adecuada de cada uno de ellos y la necesidad de añadir suplementos vitamínicos o minerales.

 

Recuerda que cada perro es un mundo y cada uno tiene unas características y necesidades determinadas. Consulta siempre con tu veterinario la mejor opción para tu amigo canino.