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21/03/2017

La importancia del control geriátrico

En los últimos años, las condiciones de vida de los animales de compañía han mejorado muchísimo. Los cuidados diarios de la familia, junto con una mejor atención veterinaria, han facilitado que nuestras mascotas tengan una esperanza de vida mayor. Cada vez es más frecuente encontrar perros y gatos que viven durante muchos años.

Pero, de igual forma que sucede con las personas, el aumento de la esperanza de vida conlleva la aparición de problemas más o menos graves de salud.

Algunas de las enfermedades asociadas al envejecimiento suelen ser detectadas fácilmente por los propietarios, pero otras no se manifiestan hasta que tal vez es demasiado tarde para hacerles frente.

Un estudio(*) realizado en Bélgica determinó que un elevado porcentaje de perros supuestamente sanos según sus dueños padecían una o varias enfermedades “escondidas” que solamente se detectaron mediante una exploración veterinaria exhaustiva y pruebas complementarias adecuadas.

Dentro de las enfermedades más frecuentes de perros y gatos de edad avanzada destacan las siguientes:

  • Problemas locomotores

Perros y gatos sufren dolor de igual forma que nosotros, pero lo expresan de forma distinta. El dolor de músculos, huesos o articulaciones suele estar presente en mayor o menor grado en todos los animales geriátricos que aparentan estar en plena forma. Si observamos con detenimiento, tal vez detectemos detalles como una menor actividad física, dificultades a la hora de subir al coche o al sofá en incluso algo tan sutil como menos ganas de jugar. Todo ello son señales de que nuestra mascota no está del todo cómoda.

 

  • Problemas renales

La enfermedad renal es bastante frecuente en animales de edad avanzada, sobre todo en los felinos a partir de los siete años. El envejecimiento de los riñones produce alteraciones muy importantes que no son visibles hasta que son ya graves. Así, los clásicos signos de fallo renal (cambios en la producción de orina, aumento de la sed, vómitos, pérdida de peso, etc.), se detectan cuando el riñón ya hace bastante tiempo que trabaja mal y el éxito en el tratamiento es muy limitado.

La mejor forma para anticiparnos a esta enfermedad es realizar controles analíticos y ecográficos de rutina en todos los animales de edad avanzada para poder establecer un tratamiento cuanto antes.

 

  • Problemas cardíacos

Del mismo modo que las personas, los animales geriátricos pueden sufrir problemas de corazón que son imperceptibles. Solamente una completa exploración veterinaria permitirá realizar un diagnóstico precoz de las patologías cardiacas y programar un tratamiento adecuado para disfrutar de nuestra mascota durante largo tiempo.

 

  • Procesos neoplásicos

La incidencia de tumores en perros y gatos es bastante elevada a todas las edades, pero algunos de ellos son más frecuentes en edades avanzadas. Muchos tumores no son visibles hasta que están muy desarrollados, así que la única forma de detectarlos es mediante pruebas diagnósticas de imagen específicas.

Es muy importante que los animales de compañía sénior acudan regularmente a su veterinario para detectar con celeridad problemas incipientes que pueden agravarse y perjudicar gravemente su calidad de vida o, incluso, la ponga en peligro.

 

*Willems A, Paepe D, Marynissen S, Smets P, Van de Maele I, Picavet P, Duchateau L, Daminet S. Results of Screening of Apparently Healthy Senior and Geriatric Dogs. J Vet Intern Med. 2016 oct. 17. doi: 10.1111/jvim.14587